Mi aerotermia no calienta: causas habituales y qué revisar antes de llamar al técnico

Por Pedro PérezActualizado el 24 de octubre de 20263 min de lectura

Si tu aerotermia no calienta o calienta poco, hay comprobaciones sencillas y seguras que puedes hacer en unos diez minutos antes de llamar al servicio técnico. Y hay cosas que nunca debes tocar. Esta guía es general: manda siempre el manual de tu modelo.

Seguridad primero

No abras la unidad ni manipules el circuito frigorífico ni conexiones eléctricas. Si huele a quemado, si salta el diferencial repetidamente o si hay una fuga de agua, apaga el equipo y llama al servicio técnico. Si hueles a gas, abre ventanas, no acciones interruptores y llama al 112.

Comprobaciones rápidas (10 minutos)

  1. Alimentación eléctrica. Mira si ha saltado el magnetotérmico o el diferencial del equipo. Puedes rearmarlo una vez; si salta de nuevo, no insistas.
  2. Modo y programación. Comprueba que está en calefacción (no en verano, refrigeración o vacaciones) y que el horario y la consigna son correctos.
  3. Termostato. Revisa las pilas y que la consigna esté por encima de la temperatura de la estancia.
  4. Pantalla. Si aparece un código de error, hazle una foto y anótalo; el manual indica qué significa.
  5. Presión del circuito. En la mayoría de circuitos cerrados la presión en frío suele estar en torno a 1–2 bar, pero consulta el manual de tu modelo. Si baja con frecuencia puede haber una fuga: llama al técnico y no rellenes de forma continua.
  6. Aire en los radiadores. Si están fríos arriba y calientes abajo, puedes purgarlos. Si necesitas purgar a menudo, hay un problema que debe revisar un técnico.
  7. Unidad exterior. Comprueba que no la tapan hojas, nieve u objetos y que nada obstruye la entrada y salida de aire. No la cubras, no la mojes con manguera y no metas las manos.
  8. Válvulas. Revisa que las llaves de paso y las válvulas de zona estén abiertas y que los cabezales de los radiadores no estén cerrados.

Situaciones que parecen avería pero suelen ser normales

  • Desescarche: en días fríos y húmedos la unidad exterior se detiene unos minutos y suelta vapor.
  • Prioridad de ACS: mientras calienta el depósito, la calefacción puede pausarse temporalmente.
  • Suelo radiante lento: tarda horas en responder a un cambio de consigna.
  • Radiadores templados: con baja temperatura de impulsión el radiador no quema; es el funcionamiento esperado.
  • Subida lenta tras una ausencia: recuperar la temperatura de una casa fría lleva tiempo, y subir mucho la consigna no acelera el proceso.

Síntoma, causa probable y qué hacer

SíntomaCausa probableQué hacer
Pantalla apagadaSin alimentación o protección saltadaRevisa el cuadro; si persiste, servicio técnico
Calienta el ACS pero no la casaModo, consigna, zonas o válvulasRevisa modo y válvulas; si sigue, servicio técnico
Calienta la casa pero no el ACSProgramación del depósito o sondasRevisa la programación; si sigue, servicio técnico
Radiadores templados, no calientesTemperatura de impulsión baja (diseño)Comprueba con el instalador la curva de calefacción; puede ser normal
Presión baja repetidaFuga o fallo del vaso de expansiónServicio técnico; no rellenes sin parar
Código de errorVarias causasAnota el código, mira el manual y llama al técnico si no se resuelve
Hielo grueso persistente en la unidad exteriorFallo de desescarche, obstrucción o fugaServicio técnico
Ruido metálico o vibración fuerteSoportes sueltos, ventilador o aireApaga el equipo y llama al técnico

Cuándo llamar al servicio técnico y qué decirle

Llama si has hecho las comprobaciones y el problema continúa, si hay un código de error persistente, si salta el diferencial, si hay fugas o si el equipo hace ruidos anormales. Prepara estos datos para ahorrar tiempo:

  • Marca, modelo y número de serie del equipo.
  • Código de error y fotos de la pantalla y del manómetro.
  • Desde cuándo falla y qué cambió antes (corte de luz, cambio de ajustes, obra).
  • Qué comprobaciones has hecho ya.
  • Si el equipo está en garantía y quién lo instaló.

Cómo reducir las averías

  • Haz las revisiones periódicas que indique el fabricante y guarda el libro de la instalación.
  • Mantén libre y limpia la zona de la unidad exterior.
  • Revisa la presión del circuito al cambiar de estación.
  • No cambies los ajustes de regulación sin entender su efecto; apúntalos antes de tocarlos.